
Por Milagros Muschietti Piana
Todos los profes coincidiremos en que para poder tener una buena experiencia de aula deben darse unas condiciones ambientales adecuadas. Hoy sabemos que todas las personas percibimos el mundo a través de nuestros 8 sentidos. Sí, leiste bien. Además de los clásicos tacto, vista, gusto, olfato y oído también están el sistema vestibular (equilibrio), la propiocepción (posición del cuerpo y movimientos) y la interocepción (sensaciones internas como hambre, calor o latidos del corazón).
La manera en que procesamos la información que recibimos del ambiente está íntimamente ligada a nuestros sistema sensorial. Por ejemplo, hay ciertos tipos de sonidos, tonos o volúmenes que nos resultan más molestos o menos agradables que otros y cierto tipo de luces o colores nos dan más calma que otros.
Entonces, ¿qué pasa si nos sobrecargamos sensorialmente o necesitamos cierto estímulo sensorial adicional? Puede pasar que nos desregulemos o que experimentemos dificultades para concentrarnos.
En aulas de idiomas con diversidad cognitiva y sensorial, es habitual que algunos estudiantes enfrenten dificultades de autorregulación, sobrecarga atencional o ansiedad, lo cual repercute en su participación comunicativa. Investigaciones en neuroeducación y terapia ocupacional sugieren que los objetos y otros recursos sensoriales, cuando se utilizan de forma intencionada, pueden mejorar la concentración y reducir la frustración, beneficiando tanto a estudiantes neurodivergentes como al grupo en su conjunto.
Una idea simple es hacer un ejercicio de respiración usando una pelota blanda antes de un examen o actividad calificada. Esta práctica y el hecho de poder manipular este objeto durante la actividad podrían colaborar a reducir el estrés y ayudar a dirigir la atención hacia la tarea propuesta.
Es cierto que para incorporar este tipo de objetos sensoriales debemos seguir ciertas pautas de gestión para evitar distracciones según el contexto. Pero en El Ático estamos convencidos de que es fundamental implementar actividades más inclusivas y sensibles a la diversidad sensorial de nuestros estudiantes.